Cuando Bebé Robbie terminó de hablar, miró de reojo a Jenson, que estaba soñando despierto, y le preguntó: “¿En qué estás pensando, Jens? Pareces tan perdido en tus pensamientos”.
Jenson guardó sus pensamientos y ocultó la mirada intrigante escondida en sus ojos oscuros. “Me preguntaba si los agentes de la división de inteligencia militar han contribuido a tus fechorías”.
Bebé Robbie refunfuñó: “¿Por qué dices que soy un malhechor?”.
Jenson lo miró con disgusto y dijo: “Tanto tu comportamient