“¿Te gustaría hacer algo, Angeline?”. Jay se sentó en el sofá.
Angeline se acurrucó en sus brazos y se sorprendió un poco. “Lo acabamos de hacer, ¿no es así, Jaybie?”.
Jay: “…”.
“Debes estar tan aburrida que tu cabeza está llena de pensamientos pervertidos”.
Angeline se dio cuenta de que se había equivocado de idea y se rio tímidamente. “¿Qué quieres hacer, Jaybie?”.
“Quiero…”. Jay era reservado. “Hacer linternas voladoras por Bebé Robbie”.
Angeline estaba dispuesta a hacerlo. “De acuerdo”