Zayne miró a Josephine con escepticismo y preguntó con perplejidad: “¿Qué pasa con esa mirada, Josephine? Me aterroriza muchísimo cuando me miras así”.
Josephine soltó por la vergüenza: “¿Cómo está la Hermana Shirley?”.
Por alguna razón, Josephine sintió una oleada de emociones y sentimientos, especialmente gratitud y respeto, cuando se trataba del ángel Shirley que tan silenciosamente les había dado a ella y a Zayne una nueva oportunidad en la vida.
Zayne respondió: “Shirley tendrá una opera