Lentamente soltó su garganta. Habló de nuevo, y su voz tenía un toque de desconcierto: “Angeline, solo hay una verdad y nadie puede ocultarla. No trates de evitar que trate de encontrar la verdad, y no trates de interferir inventando cosas. No creeré todo tan fácilmente".
Angeline abrió los ojos, pero su mirada parecía nublada y desanimada. Después de esa violenta sorpresa que él le dio, perdió la vista por completo.
Su visión estaba negra y no podía ver el rostro de Jay.
Estaba tan triste qu