Bebé Zetty dijo con lágrimas en los ojos: “Mami no es una mentirosa. Ella debe tener sus razones”.
Jay miró a Bebé Zetty, su corazón se derritió al ver su tierna y adorable expresión. Se dio cuenta de que se suponía que no debía perder los estribos frente a la niña.
Jay se levantó del sofá después de un momento de silencio y dijo: “Vamos a traer a mami de vuelta a casa, Bebé Zetty. ¿Por qué no llamas a mami ahora mismo y averiguas dónde está?”.
Bebé Zetty siguió las instrucciones de Jay y mar