Una mirada distinta.
Blanca
El sol apenas salió y Sammy ya estaba en nuestra cama, pidiendo la atención que le gustaba tener de su padre y yo.
Se estaba acostumbrando a tenernos juntos por las mañanas, acompañando sus locuras, riendo con sus muecas y olvidando nuestro entorno con tal de complacerla.
Quizá estaba muy consentida, pero saberla feliz era todo lo que ambos deseábamos siempre.
__ Mucha risa, pero el baño te espera. - dijo Theo con una toalla en el hombro. - Ven aquí.
La bebé no dudó en lanzarse a tomar