Un Rick sincero.
Blanca.
Tan difícil no era de entender el acuerdo, lo hablamos cuando me fui de boca con la cuidadora. Nadie confundiría las cosas, ninguno cruzaría límites.
Esas reglas eran por mí. Las dije por mí, porque conocía la actitud persuasiva de mi jefe y como podía hacer cambiar de opinión a las personas a su alrededor. Las dije por mí, con respecto a lo que podía causar.
Pero yo misma me dejé ir contra él. Crucé la barrera, limpié mi renuencia y la borré sin querer. Yo misma provoqué que todo lo