―No te preocupes, guapa, sabré hacer bien mi trabajo ―respondió Marcos, dándole un beso en la mejilla.
―¿Nos vemos en el apartamento? ― preguntó Miranda con voz seductora.
―Por supuesto ― respondió Marcos, dándole un beso en la boca, así que Miranda le llevó el café a Alberto mientras él fumaba su cigarrillo.
Cuando Miranda llegó, vio que Alberto la estaba esperando en el estudio.
―Miranda ― dijo Alberto, cogiendo su café.
―¿Ya llegó Leo? ― preguntó Miranda con cierto interés.
―Sí, ya está en