Al día siguiente, muy temprano, los dos van rumbo al estudio de grabación... Al llegar Miranda estaba acomodando unos papeles, le tenía listo su café de la mañana, lo quería consentir y conquistarlo, aunque él no la soportara, pero ella tenía la esperanza de que algún día estaría de nuevo junto a ella, su gran sueño era que él dejara a Eloísa para siempre, aunque aquello era difícil.
― Hola, Leo ― respondió Miranda acercándose sensualmente a Leo, por lo que él, lo mirara molesto.
― Solo dedícat