― ¡Te dije que te callaras, déjame en paz y no te metas conmigo! ¿Te queda claro? ― decía Leo cerrando su puño queriendo golpear a Marcos, amenazándolo con desprestigiar su carrera.
― ¿Qué me piensas hacer? ― preguntaba Marcos riéndose por lo que Leo lo apretando su cuello, a este punto él ya había perdido los estribos. ― ¿O solo me estás amenazando, señor Rosas? ― le pregunta Marcos burlándose.
― Ya te lo dije, no te metas conmigo porque soy capaz de desprestigiarte, señor Rivera ― le dijo Leo