Mientras que Alberto estaba fumando tocando su guitarra, aún estaba triste por como Miranda lo había tratado y gritado que no lo amaba, lloraba en silencio ante el rechazo que recibió de parte de Miranda, pero él, la seguía queriendo ese corazón tan terco y loco que no sé daba por vencido él toma el teléfono y llama al departamento de ella quien se encontraba sola en estos momentos tomando una taza de vino contestando aquel teléfono.
― ¿Bueno? ― respondió Miranda dejando la taza de vino.
― Mi