― Gracias ― respondió Carlos agradeciendo la amabilidad del portero, mientras que Verónica y Mariana veían por la ventanilla del auto queriendo saber qué estaba pasando.
Carlos sale del edificio y se dirige al carro sacando la silla de ruedas de su sobrina.
― Carlos, ¿Qué sucede? ― pregunto Mariana un tanto desconcertada, por lo que él sonrió levemente.
― Viven en el departamento 45 segundo piso ― respondió Carlos cargando a su sobrina para acomodarla en su silla de ruedas.
― Bien tomemos a