Natalia se dio la vuelta y salió de la oficina de Samuel y bajo de mala gana por las escaleras no quería irse, no quería irse quería escuchar de la voz de Samuel que si había jugado con ella.
La secretaria que había alcanzado a escuchar a su jefe gritar sintió que algo andaba mal, y cuando vio a Natalia que en vez de bajo por las escaleras la siguió para ver qué pasaba, después de bajar unos cuantos escalones Natalia se sentó y se recargó en la pared, y comenzó a derramar lágrimas.
La secretari