Esa niña era especial, capaz de derretir el corazón más duro y frío que pudiera existir, además a pesar de su corta edad, tuta e inteligente.
Laura y Marta alcanzaron a la pequeña Poco después, entonces saludaron a las dos mujeres a Tamara y a Kendra, un gusto! dijeron las dos.
La señora Tamara añadió, qué tal si comemos algo, mientras planeamos algunos detalles sobre la boda?, entonces Marta contestó, dale un café con algunas masas?.
Kendra contestó, me parece una buena idea, mirando a su madr