— ¿A quién le mentimos? —Pregunto —tú y yo sabemos que fue mi culpa, todo lo que pasó fue por mí culpa, así que tengo que arreglarlo y es lo que estoy haciendo —lo miro con sinceridad, ¿Por qué todo lo que haga tiene que cuestionarlo? —pienso.
—Hermana… vas a sufrir —me asegura — ¿Por qué me cree tan débil? Pienso.
—Entiende, de aquí no podremos salir, si salimos nos matan, eso lo sé y lo tengo claro —lo miro — ¿Eso es lo que quieres?
—Ya no las arreglaremos —dice como si nada.
—Claro que no —d