ARTEMISA
—Señor—dice otro hombre—detectamos ondas de calor detrás de las paredes..
«Me descubrieron»
El miedo provoca no solo que mi corazón lata rápido, comienzo a temblar mientras mis pies se mueven con cautela pero rápido hacia la habitación que ya no es segura..
—Te confesé la verdad Gulio—nota mi desesperación—¿puedo confiar en ti? ¿crees en mí?
—Que pasa—el fuerte ruido taladrando la pared se hace presente, tengo dos opciones matarlo o llevarlo conmigo..
—Juro que no mate a nadie, puedes