capitulo 30
despierto desnuda en la cama al escuchar el sonido de la regadera, cuando recuerdo todo lo sucedido sonrío como una estúpida, así que me paro así desnuda y luego camino hasta la ducha, y ahí me lo encuentro a mi amor dándome la espalda, así que entro en ella y comienzo a acariciar su espalda, haciendo que este se dé la vuelta

-qué sorpresa me has dado - dice con una sonrisa

-¿por qué no me despertaste? - digo dejando un beso en sus labios

-te veías tan hermosa dormida que no quería molestar - ah
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP