despierto desnuda en la cama al escuchar el sonido de la regadera, cuando recuerdo todo lo sucedido sonrío como una estúpida, así que me paro así desnuda y luego camino hasta la ducha, y ahí me lo encuentro a mi amor dándome la espalda, así que entro en ella y comienzo a acariciar su espalda, haciendo que este se dé la vuelta
-qué sorpresa me has dado - dice con una sonrisa
-¿por qué no me despertaste? - digo dejando un beso en sus labios
-te veías tan hermosa dormida que no quería molestar - ah