Su majestad…
Aquel hombre de uniforme me ayuda a levantarme mientras varios hombres nos rodean.
—¿Está bien, señorita…? —pregunta. Qué hombre tan guapo, aunque tiene un acento raro.
—Conte, soy Alessia Conte —respondo.
Este me sonríe y toma mi mano, dejando un beso en el dorso de esta.
—Un placer, señorita Conte. Soy el príncipe Felipe de España.
—¿Príncipe?… —Ay, Dios mío, ¿por qué siento que la vida siempre quiere enviarme gente de la alta sociedad? —. Vaya, nunca había conocido a un príncipe.