Pero Margaret se apareció detrás de mí causando en Raphael una sorpresa, ya que no se imaginaba que ella estuviera detrás de él.
¿Esta libre está noche? Podemos ir a tomar un café — sugirió Margaret con una sonrisa, pero Raphael no tenía ganas de nada por la carta que había recibido.
Otro día nos tomaremos ese café — le dijo Raphael sonriéndole amablemente.
¿No puedes hoy? — le pregunto Margaret de vuelta ella le había gustado Raphael y haría lo que fuese necesario para conquistarlo.
Lo siento