Capítulo 15 ¿Perder la cabeza?... justo ahora no me importa.
Sus manos continúan el descenso hasta mis pechos, justo allí mis mejillas se calientan y el ríe suavemente, mientras los masajea con parsimonia, disfrutando tanto del tacto como de mis expresión que estoy segura son un poema.
— tus tetas son perfectas Brooklyn — escucharlo decir mi nombre hace que mi corazón se acelere, cierro los ojos y jadeo cuando lo siento una vez más cubrir uno de mis pezones con su boca — no me cansaría jamás de comerlos — su lenguaje desinhibido me pone, nunca había esta