Carmilla
A la mañana siguiente me costó un poco levantarme mis piernas se sintieron sin fuerza, pensé que me caería pero en ese momento Tom me sostuvo de la cintura
—¿Te encuentras bien?— tras esas palabras grabé un poco de lo que pasó anoche sentí como mi cara se calentaba de la vergüenza
—Si, estoy bien —mencioné y me puse de pie
—Si te sientes cansada me dices y nos pararemos a descansar— mencionó dándome un beso en la frente
Continuamos caminando por un tiempo, llegamos a la cabaña no