Cruzamos el umbral y el silencio duró apenas un segundo…..Justo como lo imagine
—¿Qué diablos es esto? —chilló ella—. ¡Martín!
Martín no respondió y siguió caminando recto, directo, como si nada más existiera….
Pero justo la senti acercarse
—Bájala —gritó—. ¡Despiértate, maldita, bájate de él!
Su m