Rebeca se tensó de inmediato y yo lo noté al segundo, así que me adelanté antes de que él estallara.
—Pero cariño… —me apresuré a decir— no te enojes con ella, está atareada, está enferma, mírala… se ve agotada, no lo hizo a propósito, quiso que todo saliera perfecto.
Martín apretó la mandíbula y tr