—¿Diferente? —preguntó ella con una media sonrisa—. ¿Para bien o para mal, doctor? Encerrada aquí una comienza a sentirse invisible, pero a veces necesita recordar quién es en realidad.
Él no la corrigió ni le pidió que mantuviera la distancia. Sostuvo su mirada con una pequeña sonrisa, dejó el bolí