El silencio cayó de golpe, pesado, Martín sintió un escalofrío subirle por la espalda, el aire se volvió espeso, casi no entraba en los pulmones…
—Encuéntrenla… —ordenó, en un tono bajo, pero cargado de amenaza— y averigüen quién está detrás de esto…
—Quiero a todos los hombres en Veracruz, ¿me oíst