ZAIA
La noche ha sido mágica y estoy perdida en este paraíso donde solo existimos los dos, no hay ni un centímetro de mi cuerpo que haya quedado intacto e incluso ahora, mientras estoy acostada boca arriba, todo mi cuerpo está en sobremarcha mientras él me coge tan bien.
Su cabello está sudado y ahora le cae sobre la frente, ya no está peinado hacia atrás. Sus labios están carnosos por todos los besos y he dejado algunas marcas a lo largo de su cuello. Me gusta haberlo reclamado como mío.
Enc