“Él no va a entrar”, dice papá con firmeza mientras mira a Valerie, quien me mira de reojo.
Levanto las manos en señal de rendición, antes de pasarle el antídoto. “Está bien. Solo… necesito saber si funcionará”.
Tiene que. Mierda, en este momento una parte de mí está aterrorizado de que si esto falla… todo lo que hice fue en vano…
“Te avisaré tan pronto lo haya comprobado”, dice Valerie mientras entra a la casa segura dejándome solo con papá.
“¿Cómo se lastimó Zaia?”, pregunto la pregunta ca