Los días posteriores hubo cierta tensión con. Sr. Santiago, yo no entendía muy bien lo que pasaba, cada vez que salía, me pedía demasiada información, hasta que un día llegó a mis límites.
— ¿Por qué usted últimamente me pide demasiada información? A dónde voy, con quién voy, cuánto tardaré, solo falta que me pregunte quien me llama.
—Tengo derecho a preguntar soy tu jefe.
—Como mi jefe tiene derecho a saber hacia donde voy, pero tampoco le daré información detallada de todo lo que haré, desde