—¡Enzo! ¡Por favor confía en mí! ¡! ¡Yo no te traicionaría!—Ella le gritó.
—Diana, como puedo confiar en ti si tú nunca confías en mí, en el amor que te doy —Enzo dice, la sujeta del brazo y la mira a los ojos con furia.
—Enzo no enloquezcas— habla Diana temerosa. —Si enloquezco, es por tu culpa. Diana trata desesperadamente de convencer a Enzo, pero sus esfuerzos son en vano. Su brazo está siendo agarrado fuertemente, y puede sentir la ira hirviendo bajo su frío exterior. Ella se estremece ant