Estaba débilmente consciente. Todo mi cuerpo se sentía como si un aire ácido hubiera sido soplado. El calor y el frío.
"No perdamos mucho tiempo. Tenemos que salvarla." Desató las correas restantes y me cargó en su espalda. Me sacaron corriendo del calabozo. Las ratas se apartaron.
Directamente en los aposentos del sanador fui tendida. Mis mangas fueron subidas y mi falda enrollada. El área golpeada formó un muslo afectado, se tornó rojizo morado.
Un bálsamo fue usado para masajear por el sanado