La Señora Lee miró a Xynthia de forma vengativa.
“¡¿Cómo no entiendes por qué te estoy pegando ahora mismo?!”.
“¡Lo sé todo, p*rra!”.
“¡Tú fuiste quien disparó a mi hija!”.
“¡Estabas celosa de ella! ¡Por eso querías asustarla!”.
“¡Tú sabías que la pistola iba a disparar!”.
“¡¿Y qué si te pegué?! ¡Estoy haciendo esto por mi hija!”.
La Señora Lee agitó su palma de nuevo.
¡Paf!
Esta vez, sin embargo, Xynthia estaba preparada para bloquear la bofetada.
“¡Sea razonable, señora!”.
“¡Vinimos