Capítulo 67: Apoyo
Como Oliver le dijo: con cada golpe, algo se liberaba.
Sentía como esas cadenas que la oprimían, se rompían con cada impacto.
No supo cuándo comenzó a aumentar la fuerza en sus puños, pero el sonido de cada choque le animaba a seguir sin parar.
Recordar cada queja, cada jugarreta, cada regaño.
Siempre fue así: Ruby hacía o decía algo y ella debía pagar las consecuencias de esos actos.
Lo peor…
Debía tragar y aguantar porque era su culpa por ser la bastarda que ocupó un lugar