No podía créelo, simplemente no podía hacerlo, sus ojos se llenaron de lágrimas y la mujer en el espejo, aquel que era reflejo era la epítome de la belleza y perfección
Estaba segura de que Kane, al verla, la observaría con una mirada llena de amor y le diría que era la mujer más hermosa del mundo
Justamente como ella se sentía, justamente como la veía su prometido, Isobel dio un largo suspiro y sin más observo a la mujer junto a ella
A esa que tenía una pequeña sonrisa, aquella que se mostraba