12. El último...
Capítulo 12. El último truco de Valeria.
En la penumbra de una celda de detención preventiva, Valeria no estaba llorando. Al menos, no lo hacía de verdad.
Se había lavado la cara, se había arreglado el cabello como pudo y estaba sentada en el borde del camastro de cemento cuando la puerta de hierro chirrió. Su abogado, el licenciado Méndez, un hombre de mediana edad con una debilidad conocida por las mujeres hermosas y los sobornos rápidos, entró con una carpeta bajo el brazo.
-- Esto no se ve