Mundo ficciónIniciar sesión¿Qué beso? Eso no se podría llamar beso.
Atenea Aray
Para ser sincera no pude dormir. No pegue un ojo en toda la bendita noche. El beso me revolucionó las hormonas, yo que pensaba que ya no las tenía..., pues no picarona, allí estaban, dormidas pero presen







