Capítulo 69: Revistas superficiales.
― ¿Aún no regresan? ―le preguntó Anna a su compañero cuando el joven lobo entró a su habitación
―No mi amor, y sinceramente, dudo que lo hagan ―dijo Dante mientras se quitaba la parte superior de su uniforme
En silencio, Anna observó atentamente el muy bien esculpido torso de su compañero, cuyos músculos, se doblaban con cada movimiento que él hacía.
Ante tal espectáculo, la joven no pudo evitar morderse los labios, pues aquel hombre, era única y exclusivamente suyo.
― ¿Ves algo que te guste? ―