Capítulo 23: La presencia de un licántropo.
Ante sus palabras, Anna detuvo su bebida a mitad de camino y clavó sus ojos en Estefan.
―Disculpe, ¿Ha dicho que tuvo visitas indeseadas? ―preguntó curiosa
―Así es, y de las molestas ―dijo Estefan soltando un quejido ―Ah, y por favor, tutéenme con confianza ―pidió con una sonrisa
―Tú igual a nosotros ―dijo Anna dedicándole una rápida mirada a Dante, quien asintió ―Perdona Estefan, pero ¿a qué te refieres con visitas indeseadas? ―
―Bueno, es que, ante el gran número de hombres lobo reunidos, no