Totalmente apacible yacía dormido a su lado… un ángel, con su sedoso cabello castaño totalmente desordenado y su cuerpo esbelto de piel suave y pálida enredado entre desordenadas sábanas blancas de seda que parecían nubes, al verlo, no podía describirlo de otra manera.
Se sentía tan afortunado, se sentía tan bien estar asi, simplemente contemplándolo y disfrutándolo, pero Christian sabía que era solo la calma antes de la tormenta
No quería ser ave de mal agüero, ni pensar pesimista, pero sería