En el salón un gran revuelo se había armado con la repentina partida de Fernando. Helen estaba como loca, llorando y gritando a tal punto que se desmayó, su padre estaba furioso.
Los invitados murmuraban entre ellos. El señor Burns, pidió a todos retirarse. Los padres de Fernando y sus hermanas se quedaron. Ángela que estaba estudiando medicina se hizo cargo de Helen, mientras tanto el padre de la muchacha tenía una acalorada conversación con los padres de Fernando.
—Esto es algo imperdonable