Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa frialdad de mi corazón lentamente pierde su poder, al punto que corro de inmediato hacia Elise, encontrándome a mi diosa completamente dormida. El deseo de abrazarla y decirle lo mucho que la amo, hacen que me congele en mi lugar y en mi mente le diga todo ello.
Porque aunque sé que lo correcto es decirle todo lo que siento por ella, el nudo en mi garganta me impide poder expresarle todo ello aunque se encuentre dormida.— Elise, gracias por darme un hi






