Mundo ficciónIniciar sesiónAlina escuchó y sonrió forzadamente. En su vida anterior, también había sido así, pero a los treinta años aún no se había casado. No sabía si el hombre que se casaría con ella sería realmente afortunado; solo sabía que en ese momento ella no era afortunada. Así que escucharlo le causaba incomodidad.
Pero aun así, respondió: ——No me haga bromas, Abuela Eloise. Las chicas







