Mundo ficciónIniciar sesiónEn medio del estupor que le hacía saltar los ojos a Alina, la anciana saludó con entusiasmo: "Andrés, rápido, ven, te presentaré a dos personas...".
Mientras hablaba, se levantó del sofá, pero no lo logró con soltura y volvió a sentarse. Alina reaccionó desde el asombro y se apresuró a ayudar a la anciana.
Pero alguien fue más rápido que ella. La persona que entró arrojó







