Estos pensamientos pasaron rápidamente por la mente de Alina, quien apretó los labios y preguntó tentativamente ——Las cosas están secas y no son pesadas, ¿debería tomarlas yo?——
Alina se inclinó ligeramente para mantener la distancia con él y lo miró de reojo.
Andrés no hizo caso a su rechazo, tomó la bolsa y con una mano un poco firme la agarró, aunque su expresión era tranquila, le lanzó una mirada de reojo y dijo, ——¿Ahora te dignas a mostrar un poco de modestia? ¿No es un poco tarde?——
Luego