Tres meses después, en el Sheraton Los Angeles San Gabriel Hotel.
Guadalupe y su secretaria, Sheila, acababan de tomar sus asientos cuando escucharon que alguien gritaba detrás de ellos: "¡Sr. Ávila!".
No había muchos señores Ávila que estuvieran calificados para asistir a este banquete de negocios en Los Angeles. Guadalupe inconscientemente miró hacia atrás.
Como era de esperarse, la persona que ingresó era su ex esposo, Aritz Ávila.
¡Qué coincidencia nada sorprendente!
Sheila, sentada junto a