Noah levantó ligeramente las cejas y miró fijamente a Guadalupe sin preguntar nada.
Al ver que Guadalupe no estaba de buen humor, Sheila no pudo evitar acompañarla. "Señorita Aranda, ¿se siente mal?".
Al escuchar sus palabras, Guadalupe sacudió su cabeza y alejó sus pensamientos. "No".
Guadalupe miró por un momento a Noah y sonrió. "Señor Chistau, ¿también está esperando a su chófer?".
Noah miró los ojos almendrados de Guadalupe y sus ojos se iluminaron. "Me quedaré a su lado".
Guadalupe se rio