POV Lilian
El castillo de mi padre era muy hermoso y moderno, había muchas cosas del mundo humano. Él no podía dejar de mirarme y sonreírme cuando me invitó a pasar y sentarnos en el sillón para conversar. Yo tampoco podía dejar de verlo, era lindo tener a mi papá finalmente.
Él no se parecía en nada a mi padre adoptivo que siempre me trató con desprecio, en cambio en los ojos de mi padre solo había amor.
— Mi niña, ¿cómo has estado todo este tiempo? ¿De dónde regresaste? — preguntó con entusia