— Lo siento mi Luna, no puedo decir esto, Alfa me pidió que guardara el secreto.
— María, dijiste que tú lealtad estaba conmigo y si fue algo que pasó entre los dos, yo debo saberlo. — Dije sentándome y sintiéndome un poco tensa por lo que pudo haber pasado.
— Luna alguien les puso un afrodisíaco en la habitación y usted no dejaba de insistir en acostarse con él, no dejaba de insultarlo y quejarse de él, mientras el Alfa solo intentaba vestirla, pero usted le puso las cosas realmente difíciles,