La fortaleza de Scorish se sentía diferente después del mensaje de Roland. La celebración del festival había desaparecido, reemplazada por una tensión silenciosa que se movía por los pasillos y las torres. Los soldados observaban el bosque con más cuidado que antes, y los mensajeros se movían rápidamente entre las habitaciones llevando informes. Todos entendían que Roland se estaba acercando, aunque nadie sabía exactamente cuándo atacaría.
Esa tarde estaba de pie sola en la muralla superior de