Capítulo 35.
CAPÍTULO ESPECIAL.
DEMIÁN.
—Me alegra verte tan feliz mi niño.— Diijo Irma.
—Hace tiempo no me llamaba así.— Hablo Demián, entregándole unas botellas de agua para que metiera en la canasta que estaba equipando con comida, golosinas y bebidas para su día en la playa con Kiara. —Desde que la volví a encontrar me he sentido muy bien, mi felicidad es gracias a ella.—
—Perdon, sabes que me sentía muy dolida cuando la perdí, sabes que me recuerda a mi difunta hija no debí de ir me y dejarte solo con