Me levanté de la cama riéndome, porque no estaba dispuesta a seguir su juego, así que entré en el cuarto de baño viniendo Giovani detrás de mí, entrando los dos en la ducha. Abri los grifos, dejando el agua correr como a mi me gustaba, pero él puso sus manos en mi cintura pegando mi cuerpo al suyo. Nos besamos como dos locos enamorados, puso después sus manos en mis nalgas, poniendo mis piernas en sus caderas y mis brazos en su cuello.
—- ¿Qué te parece futura esposa, si nos quedamos todo el dí